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Las guías y jutsus del foro fueron elaborados por el staff del foro pasado y actual basándose en la Wiki de Naruto.
Las imágenes y gráficos del foro fueron editados por Dragón, que usó las imágenes que se encuentran en las diversas páginas web como Deviantart y Zerochan.
El skin y las tablillas fueron elaborados por Astrid que ha recurrido al Foro de Asistencia y a los tutoriales de Source Code, The Captain Know Best, Glintz y Serenditipy.



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Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Narrador Rises el Sáb Feb 25, 2017 1:55 am



Terror al Fuego Azul
Maquinaciones, estratagemas y conspiraciones, aquél era un mundo sumamente político donde la ley del más fuerte, y sabio, regía haciéndose así la ambición de ambos “el poder” un común denominador. Viciado por el odio y la apatía, planes de guerra eran trazados en el más elaborado secreto dando lugar a la crueldad, malicia y violencia, en aras de la realización de propósitos de egoístas anhelados sin remordimiento u pena ¿en aquella particular ocasión? Impulsados por un poder más allá de su comprensión, arrastrados por el caudal del destino, los vientos del cambio despertaban nuevamente para hacer girar la rueda, constante, del conflicto y el cambio. Independiente de aquellos que habían perecido, el mundo atravesaba una metamorfosis guiada por la fuerza de aquellos que habían decidido coger las riendas del destino.

¿De entre todos los lugares? Hacia el centro del país del agua, en la región de Kiri al paso de las montañas nevadas, la aldea oculta entre la niebla, prospera metrópolis de la nueva Era solo igualada por su par oculta entre las hojas del País del Fuego, era asechada desde lo más escabroso de su propia niela. Serían para aquel momento pasadas las doce de la noche, una particularmente fría que habría de despertar el aliento de las montañas, gélido, cual bruma de impoluto blanco, esparciéndose por las calles del así apodado “sangriento” fenómeno climático; cuatro habían sido los días desde la partida de su líder, Sombra, Kage de la aldea. Con el fin de asistir al evento de fin de año que reuniese las cabezas de las seis grandes aldeas: Viento, Fuego, Rayo, Sonido, Lluvia (Iseki) y Agua. En celebración al final de la guerra y la así esperada paz en la tierra, ideal, labrado  en la buena voluntad de los hombres. Beligerante, para el preciso momento en que a miles de kilometros de distancia el evento se estuviese llevando a cabo, la ironía del desengaño estallaría con fuerza en el núcleo de la aldea que, inadvertida, encontraría al caso tocando a su puerta a mitad de la noche.

En derivados del azul, lumínico, el cielo nocturno se vería coloreado acto del atentado, esparciendo el peculiar fuego por todo un distrito. De aspecto infernal, llamas de un profundo celeste, habrían de encontrar su génesis en la joya inexpugnable de la aldea: la oficina del Mizukage. Justo en el distrito central de la aldea, tirando al extremo Sur del mismo. Atónito sería la reacción del común que desde la comodidad de sus hogares sintieran la onda del fenómeno, y viesen iluminarse el horizonte en un tono -aunque propio del país- nunca antes observado en la aldea.
      En partir al lugar, el conglomerado de cazadores anbu sería el primeros, seguidos solo con un instante de retraso por las capas celestes, blandiendo sus “filos del demonio”. Sorpresa sería lo que se llevaran cuando llegasen al lugar, vacío más que por el fuego y los estragos que este había causado siendo el área que había afectado casi un distrito entero, entre el Harakiri (Central) y Seppuku (Sur). Un hecho que, misterioso por un momento, se debelaría pronto como una treta para apartarlos del verdadero objetivo: en el distrito Jigai (Norte) donde las puertas de la aldea eran vulneradas por el mismo fenómeno de fuego azul, dejando colarse a los cientos de uniformados con el uniforme táctico típico de la Arena. Manchando pronto el horizonte impoluto de la aldea con dos espesas columnas de humo negro.

- ¡Ishida, esto no es para nada como habíamos planeado! - exclamó a gritos, bañado en sangre, aún inconfundible con su mohicana rosa, Axel Bacquarak por supuesto, el rebelde cazarecompensas. Para ese momento el reloj surcaba la tercera hora del día, aún lejos de amanecer, el asalto a la aldea se había extendido a lo largo de los territorios Norte, Este (Oibara) y Oeste (Tsuifuku), generando bajas tales en ambos bandos de modo tal que los invasores que existían en menor cantidad habían empezado a atrincherarse. Siendo así, incapaces de traer refuerzos, una aparente condena de muerte.
       La delgada silueta de cabellos verdes que figurase líder de aquel ataque, invisible para la mayoría inclusive hasta ese momento, no era otra persona que Ishida Sui, para muchos un nombre desconocido, curiosa la forma en que pasaba desapercibido, era sin embargo el mismo que con la independencia de la Hierba se había hecho Sombra de la resurrecta aldea.
        - Fufufufufu – rió siseando, en el interior de uno de los edificios abandonados tras el frente de batalla – Depende de a que plan te refieras, boy. Según yo, todo va de acuerdo a lo planeado – viciado el ambiente por los sonidos propios de la batalla; gritos, metal y el estruendo de energía liberada. Insomne, el líder camuflado colocaba sobre sus hombros un abrigo hecho en cuero y pieles  - ¡¿Tu, acaso?!…. ¡Malnacido! - envuelto en furia el de cabellos rozados gritaría, para que su atención fuese robada un instante luego por un estallido en la calle contigua, yacía en el umbral de la entrada al edificio, observando impotente a su peliverde contratista. Sabía que no podía vencerlo, mucho menos por ello contradecirlo – Cuida tu boca, boy~ya. Todo lo que digas puede ser usado en tu contra – sonrió, agraciado, haciendo con su diestra un sello de activación, ipso facto, viéndose inundado de dolor su interlocutor – Me retiro por el día de hoy, procuren no ser capturados… - avanzando a través del umbral, junto al que se viera reducido por el dolor, reconfortó burlón con una palmada su espalda - … con vida al menos – entonces, desapareció.


Reglas

◘ El tema es en presente y puede participar en el todo aquel que se encuentre en la aldea de momento, exceptuando a Konoha & Suna por motivos de trama en el foro.
◘ Dado que temporalmente este evento está situado al mismo tiempo que lo que sucede en la Mini-trama: El Baile Rojo. Aquellos que participaron allí no serán capaces de participar -de momento-.
◘ Es posible interactuar con los npc's mencionados, exceptuando a Ishida Sui y Axel Bacquarak. Hablarles, observarles e incluso darse la libertad de dirigir diálogos -en cuanto sea razonable- en cualquier otro caso, acciones desmedidas podrían ameritar represalias.
◘ El tema durará únicamente dos turnos: el presente, de introducción, y uno más de conclusión. Una vez cerrada la historia podréis pedir experiencia por el mismo en la zona correspondiente.
◘ Finalmente, todas las acciones representadas en la narrativa poseeran incidencia a lo largo del globo, siendo del mismo modo para la historia/ambientación del foro.







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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Nanashi el Sáb Feb 25, 2017 11:25 am


Imponente la figura que se alzaba en la lejanía, en guardia y con la mirada puesta en el infierno que se abría bajo sus pies. Sus orbes, azulados y resplandecientes, emanaban un brillo misterioso tan vivo como el fuego que destruía y arrasaba todo aquello que lograba vislumbrar entre la espesor de la niebla que inundaba el húmedo territorio. Aquel hombre, vestido con una larga hakama blanca aireada ligeramente por la acción del viento, se mostraba con el torso completamente desnudo a pesar de las condiciones meteorológicas, adornado con decenas de tatuajes de colores cálidos que resaltaban a la vista de aquellos quienes pudieran llegar a verlo — Interesante... — fueron las palabras que, acompañadas de una pequeña nube de vaho, emergieron del interior de su ser a modo de murmuro. Por fin había llegado, Kirigakure yacía bajo sus pies.

{ ▼▼▼▼▼▼▼▼▼▼▼▼▼▼ }
"He abierto las puertas del infierno y he salido de él impune. Exterminé ejércitos de almas errantes. He pasado la noche con bestias y he despertado vivo y cuerdo. He rozado las puertas de la muerte y sobreviví para contarlo. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres, y he vuelto a traer a la vida cuerpos que estaban al borde del abismo.
Me llamo Nanashi Yatogami. Quizá hayas oído hablar de mí".

{ ▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲▲ }

De repente, el frío acero de su katana comenzó a emanar un halo ardiente, eléctrico, capaz vaporizar las partículas de aire gélido que se desplazaban libremente por la atmósfera creando una fuente de luz que iluminaría de forma siniestra parte de su rostro al colocarla frente a él — Apiádate de ellos, Arashi — fueron las palabras a modo de reverencia que le dedicó al filo de su arma antes de iniciar una veloz carrera montaña abajo envuelto en un manto relampagueante.

La confusión se hizo presente en ambos bandos cuando el infame prófugo de Kin'iro se abrió paso entre la multitud blandiendo con suma maestría y ferocidad su espada. Había asesinado a más de un centenar de hombres del ejército de la arena y su misión allí no era otra que llegar a un acuerdo con los locales. ¿Su propósito? vengarse de Ibuki Amino, el responsable de su larga estancia en prisión. Kumogakure lo pagaría caro. En aquel entonces Nanashi sabía de primera mano la tensión y/o rivalidad que mantenía el Rayo con la Niebla por lo que necesitaría de sus recursos para lograr su venganza — ¡¿Se puede saber qué haces aquí!? — le preguntó a gritos uno de los soldados locales mientras combatía con varios enemigos — No es asunto tuyo — respondió el rubio momentos antes de iniciar un sello manual con ambas manos — Ponte a cubierto... yo me encargo — añadió una vez ejecutó su ninjutsu con éxito dando como resultado una serie de nubarrones oscuros en el cielo que posteriormente darían lugar a una feroz tormenta que rugiría con poderosos rayos y truenos. La lluvia comenzó a caer sobre la húmeda superficie repleta de charcos carmesíes, sangre de todos aquellos quienes habían caído en el fragor de la batalla luchando bajo el nombre de su nación — "No sé que pretende, pero tenerlo de nuestra parte es una gran ventaja" — era el pensamiento más popular entre los locales al ver la ayuda que les estaba proporcionando el prófugo con su peculiar elemento. El agua -o Suiton-, por otro lado, era considerado el elemento predilecto de Kirigakure por lo que cuanto más empapado estuviera el campo de batalla, más efectivos serían sus intentos de acabar con los invasores. No obstante la finalidad de Nanashi no era la de ayudarles, pues su egocentrismo quiso jugar un papel fundamental, y así lo hizo.

¡Maldición! — exclamó uno de los soldados al darse cuenta de las intenciones del prófugo con las inundaciones que había provocado minutos antes. A toda prisa, el soldado inició una secuencia de sellos que daría lugar a una cúpula de tierra que protegería a su escuadrón de aquello que sucedería posteriormente — ¡Hmph!— murmuró con una ligera sonrisa malévola mientras clavaba el filo electrificado de su espada en el suelo, creando una poderosa corriente eléctrica que viajaría por los charcos formados por la lluvia hasta llegar al ejército de Suna provocando una gran explosión.


DATOS DE INTERÉS:

BREVE RESUMEN:
Nanashi decide formar parte del ejército de Kirigakure bajo la misión de vengarse de Ibuki Amino, responsable de su estancia en la prisión de Kin'iro. El prófugo recurre a su elemento avanzado (Ranton) para cambiar el clima y convertirlo en un lugar con grandes inundaciones para facilitar el trabajo a los locales. Posteriormente recurre a su elemento primario (Raiton) para atacar al ejército de Suna. La explosión provocada por su ataque es la misma que corta el dialogo entre Ishida Sui y Axel Bacquarak.

STATS:
Fuerza: 20
Agilidad: 30
Resistencia: 20
Stamina: 20
Chakra: 10 - 2
Ninjutsu: 20
Genjutsu: 10
Taijutsu: 20
Bukijutsu: 30

TÉCNICAS UTILIZADAS:
Ranton: Dendōame {Elemento Tormenta: Lluvia Eléctrica}
Tras realizar un único sello el ninja arremolina un cielo tormentoso para facilitar sus jutsu Ranton, la característica de este jutsu además de facilitar la creación de técnicas del elemento es que llueve descomunalmente durante 9 turnos, aumentando su fuerza en los 4 últimos, facilitando aun mas los jutsu. Tanto las nubes de tormenta como el agua que llueve tiene chakra del usuario de la técnica.

Chidori Kōken {Espada Chidori}
Es un ninjutsu con el que el usuario debe utilizar una katana para canalizar un Chidori extremadamente poderoso, capaz de partir cualquier objeto en su camino. Tiene un alcance tres veces mayor que el Chidori Nagashi, por lo que es más eficaz en batalla. Cabe señalar que esta técnica es más fácil de usar en el agua, porque la corriente producida por el Elemento Rayo se realiza en toda la superficie, lo que hace más difícil para el adversario poder esquivarlo.

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Tsubasa el Sáb Feb 25, 2017 10:03 pm

Tsubasa salió corriendo del campo de entrenamiento, la explosión le asustó, sabía que era un mal presagio. Se dirigió lo más rápido que pudo hasta el lugar de los hechos y... No vio nada... Solo polvo y cenizas en lo que antes era la oficina del defensor de la Villa. ¿Quien habría sido capaz de hacer tal cosa? pensó Tsubasa. Era el tiempo de la venganza.


Llegó al lugar de los hechos y vio como una tormenta invadió el lugar, rayos... truenos... y un shinobi al que no reconocía que estaba luchando contra el ejercito invasor con una espada de rayos... ¿Un espadachín de la niebla? Pensó Tsubasa. El desconocido clavó la espada en un domo de piedra hecho por los soldados enemigos y un gran rayo se inició bajo sus pies.


El Shinobi bajó al suelo donde quedaba un cráter y donde el espadachín había hecho una masacre, se giró y recibió un puñetazo de un shinobi desconocido. Ese hombre había recibido su condena de muerte, cogió su kunai con una velocidad de prestidigiatdor y lo apuñaló varias veces en el abdomen. Sus ojos eran rojos como el fuego y su risa diabólica empezó a invadir el campo de batalla. Los enemigos se agrupaban ante él, le estaban rodeando. Pero no eran suficientes para hacer frente a la rabia de Tsubasa. Hizo unos sellos y una nube de fuego le empezó a rodear en espiral y incineró todo enemigo que había a su paso. Solo había un shinobi en pie de los que estaban a su alrededor, había conseguido hacer un domo de roca y se había salvado a duras penas, estaba de rodillas. Tsubasa tenía los ojos cerrados. Los abrió y le dijo mirandole fijamente: -¡Sharingan!- Tsubasa activó el Sharingan de una aspa y remató con varios kunais al enemigo


JUTSUS USADOS:
Katon: Kaen Senpū {Elemento Fuego: Torbellino de Llamas} Es un jutsu en el cual el usuario se rodea de una especie de nube de fuego la cual comienza a expandirse en forma de espiral, logrando de esa manera incinerar a todo aquello que se encuentra en las cercanías potencialmente, incluyendo los enemigos.


[size=14]Sharingan 1 Aspa {Pupila Giratoria}; En este nivel, el Sharingan provee al usuario de una mayor precisión, en golpes físicos. Además de, aumentar su visión general, por lo que puede apreciar todo con mayor profundidad. Aún así, este nivel es muy bajo, por lo que no permite mucho más. Con este Sharingan puedes ver a través de golpes Taijutsu de tu nivel y aprenderlos. Otra ventaja importante, es que puedes diferenciar entre un ninja real, y un Bunshin. Máximo se puede mantener activo durante ocho turnos. Luego de eso el usuario queda agotado.
[/size]

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Nazaki el Mar Feb 28, 2017 12:03 pm

Caminando tranquilo por la intemperie, de repente, grupos de ninjas de kiri comenzaron a correr en grupos. Uno se detiene, -Ten cuidado, estamos bajo ataque, pero esta todo controlado- fue lo que le dijo, incitando a que estaban bajo una gran amenaza. De pronto una explosión apareció, y tenía procedencia cerca de la torre del Kage. Era algo normal, o eso se suponía. Hasta que el cielo comenzó una tormenta. Eso sí que ya era algo extraño, quien sería capaz de cambiar el clima de la villa a crear tal tormenta. Eso significaría un peligro enorme, si era capaz de generar un tipo de clima no se imaginaba de lo que realmente era capaz, y lo mejor sería ir a ayudar. Nazaki se dirigió corriendo hacia el centro de la explosión, y a unas cuadras del lugar pudo observar una gran acumulación de personas, las cuales poseían una extraña vestimenta –Esto no parece para nada normal- Podía ver como un sujeto, con una extraña espada luchaba a lo lejos contra un ejército, era algo inspirador y emocionante. De repente, el peliverde se encontraba rodeado de aquellos ninjas que no parecían ser de kiri, por ende, aquel que peleaba solo era uno de los buenos o de los nuestros. –Parece que yo también debo pelear, por mi pueblo…o mejor dicho, por mi vida- 
Miro a su alrededor para poder memorizar la ubicación de cada uno de aquellos ninjas enemigos. -es hora de pelear a ciegas jejeje- dijo mientras realizaba una serie de sellos –Katon: Enmaku- fue lo que pronuncio, luego de su boca comenzó a brotar un humo negro que opacaba a la visión de todos los cercanos. Cerro su puño izquierdo y con su mano derecha logro sacar su humero del lugar, para así utilizarlo como una clase de espada. –Es hora de bailar…Danza de las camelias- diría en voz baja, para evitar ser escuchado, y comenzó a dar unos giros en un patrón circular, logrando así clavar su humero en la mayoría de los que se encontraban ahí, porque claramente estos se movían, y no era algo fácil darles con precisión y facilidad. Debido a la tormenta, aquel humo se disipo rápidamente. –lo que me faltaba jajaja- parecía tomarse como un chiste lo que estaba sucediendo, pero no era algo de qué preocuparse. Simplemente eran unos ninjas buscando pelea, bueno si, era algo preocupante. Cuando el humo se disipo pudo ver que quedaban unos cinco o seis de todos los que había bajado. –Es otro kaguya, cuidado-  dijeron, cuando vieron que se encontraba peleando con su propio hueso. -¿Cómo que soy otro Kaguya?, ¿CONOCEN A OTRO?- diría eufórico, su humor había cambiado de un momento a otro.

off:
Shikotsumyaku {尸骨脉, Pulso de Huesos Muertos}; Es el Kekkei Genkai único del Clan Kaguya. Este les da la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al infundir su calcio con chakra, ellos puede manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto. Las principales capacidades de este Kekkei Genkai permite al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Esto les permite crear armas hechas de huesos que puede sobresalir de cualquier parte del cuerpo, o se retiran y se usa como armas en poder de la mano. Incluso puede disparar pedazos de sus huesos, como los proyectiles de falanges. 
 
Tsubaki no Mai {Danza de las Camelias}; Para hacer uso de esta técnica, el usuario debe incrementar y comprimir la densidad de su húmero, creando un hueso más sólido y fuerte. Posteriormente, este hueso es extraído del esqueleto, y se lo empuña tal como una espada ordinaria, pero con propiedades más dañinas. A continuación, comienza la danza, la cual incluye movimientos con la espada de hueso, incluyendo cortes rápidos, y estocadas directas, las cuales pueden derrotar a los opositores rápidamente. Es una de las técnicas más básicas del clan. Al ascender a Chūnin, se puede duplicar el número de espadas, abriendo un nuevo abanico de posibilidades para el Kaguya. (Otorga al usuario un bonus momentaneo de +4 en Agilidad)


Katon: Enmaku {Elemento Fuego: Pantalla de Humo} Esta es una variante de las técnicas del elemento fuego, en la cual se utiliza uno de los efectos secundarios de este fenómeno, el humo. Para ello, el usuario genera las llamas en su interior, y libera desde su boca una cortina de humo, que impide la visibilidad de los opositores, dejándole la oportunidad de huir, o esconder algún ataque, entre otras utilidades. Todo depende de la situación y de lo que se desee efectuar. El humo tarda en disiparse sólo un turno, y la técnica no es acumulable

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Takeshi el Jue Mar 02, 2017 2:00 am


Aquella fatídica noche en la cual se encontraba el joven protagonista de nuestra gran historia Takeshi Kamishiro, yacía tumbado en su lecho durmiendo con mucha tranquilidad ignorado las cosas que sucedían en la calle. Su sueño fue de repente interrumpido por una luz de color azul proveniente de la ventana junto a su cama. – ¡Maldita sea! Espero que se muera el cabrón que tiene esa luz encendida –  Refunfuñaba el varón que se dio media vuelta, dándole la espalda a la ventana para ver la hora, era más de medianoche por lo cual se cubrió la cabeza con la cobija y siguió durmiendo desconociendo el ataque que se estaba efectuando, no fue que este comprendió que algo andaba mal cuando escucho una explosión. – ¡Maldita sea ¿Ahora qué diablos paso? ¡–  Exclamo encolerizado el rubio mientras miraba giraba su cuello para ver por la ventana; al ver por esta se quedó sorprendió de lo que vio; Kirigakure envuelta en unas llamas azules que ya estaban haciendo cenizas algunas edificaciones. El joven abrió la ventana para tratar de entender que era lo que pasaba y lo que pudo ver fue un baño de sangre. Múltiples gritos iban y venían, en el suelo yacían los cadáveres múltiples shinobis de la aldea y de otros que poseían un uniforme diferente al utilizado en la Villa Oculta entre la Neblina.

– Así que un ataque ¿eh? Hay que ser muy valiente o muy tonto para atacar a Kirigakure –  Farfulló el Kamishiro mientras saltaba de la cama y se colocaba un ajustado pantalón color negro así como unos zapatos azules además de una camisa manga larga roja. Salió con velocidad por la ventana y al caer al suelo fue atacado por dos sujetos, aquellos llevaban la banda ninja de la Aldea Oculta en la Arena – Así que son de Sunagakure. Atacaron a la aldea errónea – Dijo el joven mientras los dos sujetos se abalanzaban contra él y que fueron acabados con una patada giratoria. De repente sucedió algo bastante extraño, empezó a formarse una tormenta en el cielo, las cuales empezaron a provocar inundaciones así como que uno que otro rayo que caía del cielo, aquella tormenta era una ventaja y a la vez una desventaja ya que aumentaría los jutsus de naturaleza Suiton (Agua) pero haría que los de naturaleza Raiton (Rayo) fueran más eficaces.

De un salto subió a un edificio en donde pudo ver a otro rubio con tatuajes en el cuerpo igual que él, luchando contra una gran numero de atacantes y era auxiliado por algunos Chunin y Jounin – ¿Quién será ese sujeto? – Decía a sus adentros para luego girar un poco su rostro y a unos cuantos metros de estos pudo divisar a otros dos shinobis que parecían ser Gennin defendiendo su patria. Uno de ellos había eliminado con eficacia a sus oponentes gracias a algunos kunais y una técnica de fuego, mientras que el otro que era del mismo  clan que el rubio se batía con valentía mas esta no fue lo suficiente y no pudo acabar con todos sus oponentes – Diablos si no lo ayudo morirá – Dijo mientras daba una gran salto y corría velozmente para auxiliar al joven Kaguya. El rubio finalmente entro a la batalla haciendo una buena entrada, la cual consistió en darle una frenética patada voladora dirigida a la cabeza de uno de los tipos de Suna, que al recibir el impacto salió volando, como esperaba sus compañeros olvidaron al otro y pusieron su atención en Takeshi quien tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro, su lado sanguinario estaba saliendo a flote. – Que comience el baile – Dijo con un tono irónico mientras en su diestra juntaba chakra y lo hacía girar a alta velocidad, formando una esfera comprimida de chakra e inmediatamente inició una carrera hacia los oponentes los cuales al parecer recibían refuerzos y así comprimida la cual impacto en el pecho de uno de sus oponentes, dejando a este fuera de combate. Rapidamente hizo unas posiciones de manos – Fūton: Jūha Shō – Dijo para luego liberar de sus manos una poderosa onda de viento azulada la cual acabo con facilidad con los 5 sujetos, para luego detenerse un momento mientras extendía sus manos hacia los shinobis enemigos que empezaban a aproximar hacia este y a su alrededor empezaba a acumularse hojas de papel  con las que creo 5 katanas y 5 shurikenes, las cuales con gran presicion hacia los sujetos, todas dieron en su blanco asesinándolos a todos. – Oye chico ve a hacer un reconocimiento del área y evacua a todos los civiles que encuentres. Yo me encargo de estos – Volteó su rostro dirigiéndose al chico de cabellos verdes  con un tono amable.
Estadísticas:

Rasengan {Esfera Giratoria} Es un poderosa técnica que se basa principalmente en la Manipulación de la Forma la cual lleva "hasta el punto más alto posible" en donde el usuario hace girar el chakra a una alta velocidad haciendo que se comprima en una forma de esfera. Este jutsu se considera incompleto debido a que fue creado principalmente para después combinarlo con la naturaleza del chakra. Aún así, puede utilizarse para impactar contra los cuerpos rivales, dañando a los enemigos de gravedad. La naturaleza compacta y velocidad de movimiento del chakra permite al Rasengan moler lo que entra en contacto con éste, causando grandes daños. Esto también tiende a poner en marcha el objetivo hacia atrás una vez golpeado.

Fūton: Jūha Shō {Elemento Viento: Palma de Ola Bestial} Es un jutsu con el cual el usuario al utilizar sus manos libera una fuerte y certera onda de viento, la cual puede cortar rocas y árboles. La corriente de viento de este ataque es más azul de lo normal.

Kami no Buki {Armas de Papel}; El usuario obtiene la capacidad de crear diversas armas filosas u punzantes de papel que tendran chakra de naturaleza futon imbuido, lo que les otorgara mayor capacidad de corte. Estos pueden ser kunais, shiriken u hasta katanas. El usuario sera capaz de crear hasta 10 armas del tipo arrojadizo por cada rango que posea.
Básicos:

Fuerza: 20
Agilidad: 25
Resistencia: 20
Stamina: 20

Secundarios:

Chakra: 25
Ninjutsu: 25 - 3
Genjutsu: 10
Taijutsu: 25
Bukijutsu: 15


Última edición por Takeshi el Lun Mar 06, 2017 1:15 am, editado 1 vez

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Narrador Rises el Dom Mar 05, 2017 12:13 pm



Terror al Fuego Azul
Arena versus Niebla, Viento y Agua, aún cuando una de las dos era impostora, habrían de colisionar esa fatídica noche ¿feroces? Bajo la recia tormenta, repentina si cabía decir, favoreciendo los propósitos ocultos de aquel que lejos del lugar llevaba  a cabo sus propios movimientos, hórrido y tumultuoso los hechos allí presentes, favorecían el derramamiento del carmesí que con violencia inundaba las calles. Motivados por el desastre y el valor del papel moneda, de los dos bandos, aquellos que bajo el uniforme de la Arena luchaban perecían lo hacían de hecho en nombre del dinero, mercenarios y no otra cosa, criaturas que sin escrúpulo medían en un múltiplo y la cantidad de ceros a su derecha el valor de las cosas, ahora perpetraban el siniestro que bajo el manto de la noche se cernía sobre la nebulosa villa.

Tres frentes de una colisión establecieron una batalla campal, abriéndose paso a través del caos y la incesante ofensiva, tres figuras ajenas hasta lo ahora visto se harían un lugar en tres distritos diferente;

Por el Este (Oibara), Naki el Zorro Albino de la niebla, portador de “Kiba” las espadas vibrantes del rayo, diezmaría las fuerzas enemigas haciendo retroceder sus filas. Un asalto feroz y mudo, llevado a cabo por el más incompresible de los siete espadachines, en aras del baile y los huesos de sus aliados. Con apenas un metro sesenta de altura a su favor, cargaría contra las filas enemigas más semejante a una bestia que un humano, midiendo y destajando con instinto animal, dejando un reguero de sangre por donde pasaba su mano.

Por el Oeste (Tsuifuku) Hideaki el Príncipe del Mar, hermano menor del Señor Feudal y   representante de los Capas Celeste, usuario por ello de uno de los misteriosos Filos del Demonio. Ocuparía la tarea de aislar al enemigo contra sus propias defensas, y más tarde los muros de la aldea, versátil y con elegancia digna de un noble, mermando las fuerzas del enemigo golpe a golpe sin corromper con mancha alguna su señora vestimenta.

Por el Norte (Jigai) Kensuke el Atroz Rubio al mando de los 7 espadachines de la niebla sería quien tuviera programado dar el golpe final, recibiendo sin embargo la inesperada ayuda de un ¿aliado? Que portando el rayo en su sable y la tormenta a su favor fracturaría la pared de cuerpos en la que luego él, haciendo gala del mítico Cuchillo Decapitador abriera un hoyo en las defensas enemigas.


Trió el de colosos, espadachines todos, soportado por las fuerzas regulares de la aldea se abrirían paso cual torrente a través de desfiladeros, en aquella oportunidad siendo las calles de la aldea, convirtiendo la tempestuosa velada en una donde los uniformes tácticos y las capas celestes bailasen al son de la masacre, inconsciente y desmedida, arrastrando consigo las vidas de inocentes, aldeas y miembros de la fuerza militar por igual. Mayoritario el daño sin embargo se haría contra las edificaciones, como buscando crear la mayor cantidad de daños materiales posibles ¿en un intento por marcar a la villa? Justo en el momento en que todo se viera perdido, nuevo estallido de energía, oculto en el espesor de la niebla desde el fondo de la calle donde se situase la entrada a la aldea, un torrente de flamas azuladas emergería. Tan colosal que resultaba obsceno, abriéndose paso a través de la principal vía de transito en la aldea como una enorme víbora a través de una muy estrecha madriguera, más de kilometro y medio de largo, arrebatando vidas de ambos bandos por igual, tragándose cuerpos y edificaciones enteras en el acto. Evaporando la niebla y lluvia en el proceso, que se ausentarían durante unos momentos.

El silencio se haría en ese momento y junto al horror una maliciosa risa sobrevendría – Fufufufufufufufufsfssfsss – cual siseo escabroso, su ubicación era clara: se alejaba de la aldea. Pero nadie le perseguiría, la razón, mero instinto de supervivencia, pues a cualquiera que se dirigiera en esa dirección un destino similar a las cenizas que ahora pintaban las calles de azabache le esperaría.


Reglas

◘ Debido a una petición comunal el evento durará un turno extra a lo planeado, dígase, uno más aparte de este.
◘ Acorde a lo descrito durante el post, las ubicaciones de los presentes son las siguientes:

• Este (Oibara) [zona del npc Naki] Tsubasa.
• Oeste (Tsuifuku) [zona del npc Hideaki] Nazaki & Takeshi.
• Norte (Jigai) [zona del npc Kensuke] Nanashi.

◘ El tema es en presente y puede participar en el todo aquel que se encuentre en la aldea de momento, exceptuando a Konoha & Suna por motivos de trama en el foro.
◘ Es posible interactuar con los npc's mencionados, exceptuando a Ishida Sui y Axel Bacquarak. Hablarles, observarles e incluso darse la libertad de dirigir diálogos -en cuanto sea razonable- en cualquier otro caso, acciones desmedidas podrían ameritar represalias.
◘ Finalmente, todas las acciones representadas en la narrativa poseeran incidencia a lo largo del globo, siendo del mismo modo para la historia/ambientación del foro.
◘ Nota al aire: Kumo y Kiri por motivos de trama han sido fuertes aliados desde antes del timeskip y durante la así llamada "Guerra de los Tres Años".






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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Nanashi el Mar Mar 07, 2017 6:48 pm


TORMENTA. La lluvia caía con fuerza, incansable, empapando los cabellos rubios del joven que se abría paso entre las filas enemigas empuñando el arma que tantas vidas se había llevado en aquella guerra. Sus pasos eran raudos y precisos, una danza mortal calculada al milímetro con la que jamás dejaría su retaguardia desprotegida ante posibles ataques enemigos. Además sus movimientos eran combinados con un sinfín de acrobacias y piruetas, tanto aéreas como terrestres, consiguiendo de este modo esquivar los más de un centenar de proyectiles -tales como kunais, shurikens y flechas- que se le lanzaban desde distintos ángulos de la vía.

¡¿Quién demonios es ese mocoso?! — bramó furioso el comandante del ejército rival, Ichiban Kuma, al ver como los tiradores posicionados en los tejados fracasaban una y otra vez en sus desesperados intentos de neutralizar a la amenaza. Éste, cegado por su propia cólera cautiva en un infierno de pensamientos y de confusión, terminaría acercándose a la cornisa del edificio para observar con más atención al rubio, pues no podía creerse que un único hombre pudiera hacerles frente  — Nanashi Yatogami, señor... — respondió uno de los soldados desde la retaguardia — ...el prófugo de Kin'iro — añadió en el mismo tono cabizbajo, preocupado, pues esta última frase lucía ligeras pinceladas de temor al momento en el que pronunció su seudónimo — Maldición... ¡Informad y proteged a Axel Bacquard!  — ordenó a sus soldados mientras descendía velozmente por la pared del edificio en el que se encontraba dispuesto a enfrentarse al "tiburón" de aquel océano de caos, muerte y destrucción.

Así pues, los pies del comandante fueron bañados por los charcos de agua que había formado la tormenta, deformando con cada zancada estas aglomeraciones líquidas que se mezclaban con el color carmesí, sangre de los caídos. Conforme avanzaba, Ichiban podía escuchar todo tipo de gritos y súplicas, desgarradores sonidos que conseguirían infundirle de algún modo una especie de temor en el cuerpo que terminaría sumergiéndolo en lo más profundo de su ser, barajando por primera vez la posibilidad de morir en el intento de detener al prófugo. Nunca antes se había sentido así, ¿por qué tenía miedo? ¿qué le sucedía? eran varias de las tantas preguntas que se hacía con incredulidad ante las emociones que lo abordaban en aquel instante. No obstante, la decisión fue tomada al momento en el que vio a Nanashi asomarse desde la lejanía — Eso es, acércate... — murmuró absorto en una concentración que escaparía al entendimiento ajeno, un estado de paz interior sin igual que, a pesar de las condiciones meteorológicas y la dificultad de visión debido al espesor de la niebla, sería acompañada de una mirada incandescente que resaltaría en la penumbra igual que una luciérnaga en la oscuridad. Lentamente Ichiban llevó su diestra al interior de su túnica para, posteriormente, desenfundar su espada y colocarla con la misma "apatía" frente a él de forma en que la hoja partiera en dos la silueta del rubio que, en esos precisos instantes, se encontraba a menos de cincuenta metros.

Discúlpame Arashi, no mereces su sangre... — murmuró a modo de reverencia hacia su preciada katana mientras la colocaba entre sus dientes e iniciaba una breve secuencia de sellos con ambas manos. Una vez más Nanashi hacía gala del respeto que tenía hacia su inseparable compañera, un código de honor similar al que poseen los samurais del País del Hierro, sin embargo su código distaba de un uso continuado sobre ella y solo se le permitía desenfundarla en caso de emergencia. Al parecer, y bajo al criterio del rubio, aquel hombre que tenía enfrente no era digno de su filo por lo que recurriría a otros métodos igual de mortíferos — ¡Sal de mi camino, escoria! — sentenció una vez sus uñas se habían transformado en unas totalmente diferentes, unas uñas largas y afiladas propias de cualquier depredador del inframundo, garras de un chakra oscuro como el carbón y con un ligero manto eléctrico como la tormenta que azotaba el territorio. Había llegado la hora de la verdad, la bestia había despertado.

Ambos se cruzaron a gran velocidad quedándose de espaldas al contrario, completamente inmóviles, separados por unos tres metros en los que solo las gotas que caían del cielo se atreverían a romper el silencio que se había creado en el momento del impacto. Por un lado, Kuma seguía en la misma posición en la que había desafiado al prófugo, en guardia. Mientras que, por otro lado, Nanashi se mostraba con los brazos en forma de equis "X", una extraña posición en la que parecía querer atrapar las poderosas ráfagas de viento que aireaban su hakama blanca como la nieve. El tiempo parecía haberse detenido, pues un silencio sepulcral gobernaría durante los siguientes segundos hasta que, de repente, uno de ellos cayó de rodillas — Ugh... — pronunció como mejor pudo el comandante del ejército, de rodillas, observando como el rubio había conseguido quebrar su espada por la mitad usando aquellas feroces garras. Su cuerpo se inclinó ligeramente hacia al frente, moribundo, con un enorme corte en forma de "X" en su pecho que comenzaría a sangrar segundos después. Estaba a merced del viento, sentenciado, su valentía lo había llevado al infierno... destino que compartirían todos aquellos que luchaban bajo el nombre de Sunagakure no Sato — Patético — murmuró Nanashi con una ligera sonrisa malévola al ver como el cuerpo de su rival se desplomaba sobre un charco gigantesco de agua.

De pronto el sonido de un estruendo atrajo su atención, una poderosa explosión causada por el impacto de un enorme artefacto metálico que destruiría la zona afectada levantando una cortina de humo y escombros. Nanashi miró hacia el lugar instantáneamente, como si de un auto-reflejo se tratara, intentando vislumbrar aquella silueta oscura que se dejaba ver parcialmente entre la humareda — ¡Uuuh! Impresionante... — pronunció irónicamente para, posteriormente, quitarse de un breve soplido pequeños trozos de tierra y polvo -y demás porquería- que se habían adherido en su hombro a causa del vendaval causado por dicho estallido. Una nueva figura aparecería; un joven rubio de aparentemente la misma edad que el prófugo acompañado por una peculiar espada que se asemejaba a un cuchillo de grandes dimensiones — Bien, ¡acabemos con esto! — gritó Nanashi mientras aprovechaba el boquete que había formado ese hombre en el ejército rival para cargar y acabar contra ellos... o lo que quedaba de ellos puesto que aquella poderosa estocada por parte del desconocido les había causado más de un centenar de bajas. La guerra parecía haberse decantado por los locales cuando, de repente, justo cuando todo parecía perdido, sucedió algo a lo que Nanashi no supo como reaccionar. Nunca había visto nada igual  — ¡¿P-Pero qué demonios?! — exclamó sorprendido al ver el nacimiento -y el avance- de una brecha de fuego azulado que se abriría paso por toda la aldea cual serpiente, arrasando todo aquello que se encontraba en su camino. Aquellas llamas tan vivas y feroces fueron capaces de tragarse todo aquello con lo que se topaba llevándose la vida de centenares de personas sin hacer ningún tipo de distinción, pues fuera quien fuera el causante de aquello no quería la victoria, no quería la gloria, quería convertir Kirigakure en un infierno azul.  

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Koji el Miér Mar 08, 2017 4:15 am

Kirigakure no Sato – 3 AM Aproximadamente – Invierno


Yuki ~ (Nieve)


Pura, limpia y blanca nieve que caía los cielos, cubriendo todo el lugar con su helado resplandor blanquecino, mires donde mires, imposible escapar de su visión, todo era del más hermoso color blanco. Arboles con sus ramas cubiertas de nieve, de pronto un poco se desprendía y descendía abruptamente hasta el suelo, cayendo bajo la fuerza de su propio peso para unirse a su par que rebozaba el terreno. Un Frío viento recorría todo el llano, congelando a todo aquel que osara estar al descubierto en una noche como esta. Una pequeña estrella hacía su aparición en un mar de nubes grises, tenue, opacaba por el amasijo que la rodeaba, sin embargo, su leve resplandor inspiraba esperanza, si ella podía hacer llegar su brillo atreves de tantos obstáculos, un intrépido transeúnte podría superar la adversidad de esta cruda noche. Como aquel joven, que cubierto con una oscura gabardina, emprendía su regreso a la villa oculta entre la niebla, el frío no lo frenaba, pero en efecto no ralentizaba, pero como he mencionado, estaba cubierto por ropajes bastante pesados y una capucha impedía que el viento le impactara directo en su rostro.

Paso tras paso, lento pero seguro seguía su camino, ni esta noche lo frenaría, su objetivo estaba fijo y no era otro que el cálido hogar, aquel que lo había acogido ya hace bastante tiempo, a pesar de no ser oriundo de ese lugar, su presencia, mientras no resaltara, no sería de molestia para los habitantes de Kirigakure. Los segundos se hacían minutos y estos a su veces se volvían horas, su retorno se estaba tardando más de lo previsto debido a las condiciones climatológicas, sin embargo, en el horizonte ya se podían apreciar las enormes edificaciones que se erguían en el centro de aquella urbe, un poco más abajo hasta se podían apreciar las defensas de la misma, esas de apariencia impenetrables murallas, recuerdos de un pasado de guerra y reliquias en un presente pacifico ¿realmente estaban obsoletas? Solo el tiempo lo dirá. Quizás debería descansar por un momento… encender una hoguera me vendría muy bien. Contemplaba sus opciones Leonard, sus pensamientos se desviaban a la necesidad de un descanso al cobijo de un ardiente fuego, sin embargo, como pronto lo descubriría, sus planes deberían esperar.

Leña, eso era lo que estaba recolectando, pero de pronto un potente estruendo logro alertar al joven, que por instinto se puso a cubierto detrás del grueso tronco del árbol que se encontraba inmediatamente a su lado. Ojos carmesí, divisaban todo a su alrededor en busca del foco de tremendo ruido, su mente no tardo en atar cabos y deducir que una explosión había sacudido algún lugar cercano, pronto, una columna de humo se elevó en los cielos, oscura como el carbón, su locación dio la información necesaria al Shinobi, que no tardó en darse cuenta que aquel estruendo había provenido de la Villa, al parecer esta estaba siendo atacada, algo completamente fuera de lugar en los tiempos que corrían. Sin dudarlo, arrojo aquellos trozos de madera que con diligencia había reunido y con brío renovado comenzó su carrera hacia la zona antes mencionada. La aldea se encontraba a unos 2 kilometros de su posición actual, por lo que si se apuraba no tardaría más de unos minutos en llegar, sin embargo, a mitad de camino otra serie de explosiones no hizo más que aumentar el sentimiento de urgencia que sentía mientras se desplazaba por las ramas de aquel bosque nevado que lo llevaría hasta la aldea. ¿Qué será lo que sucede?


Hi ~ (Fuego)


La lejanía se acortaba, mi paso veloz me acercaba más y más a la villa, pronto averiguaría que habían sido esas explosiones, pero ya me hacía una idea. Sin previo aviso, una oleada descomunal de chakra invadió mis sentidos, mis capacidades sensoriales estaban siendo útiles, puesto que había entrado en un rango suficientemente cerca como para percibir a los que se encontraban en la aldea, la sorpresa me agobio, un ejército de cientos… no miles de shinobis estaban asaltando la aldea, por la cantidad de focos individuales, sus fuerzas eran muy superiores a las que defendían la aldea, sin embargo, dejando de lado ciertos sujetos la mayoría eran insignificantes, con un poder rosando la media, aquellos que destacaban tampoco eran la gran cosa, quizás unos jonin de poca monta, pero había un selecto grupo que si erizaba la piel, su poder era importante, en un enfrentamiento directo tendría muy difícil poder ganarle a uno de ellos, a pesar de ello debía ir, no podía retroceder mi orgullo dependía de ello, debía imponer respeto como todo un Uchiha.

Los arboles dieron paso a una pequeña planicie, tan solo unos cientos de metros me separaba de las imponentes murallas, las cuales yacían violadas por cada uno de sus centímetros, al parecer si estaban obsoletas, no pudieron para a tremendo ejército, no cumplieron con su función, una deshonra. Esa pila ordenada de roca, anteriormente considerada una defensa, ahora solo serviría para darme una vistazo al panorama, puesto que era el único punto lo suficientemente alto y cercano que tenía a mi disposición para poder analizar con calma la situación. Habilidad de novato, una de ellas fue la que utilice para escalar con facilidad la piedra, la había aprendido en mi primer año como estudiante en la academia, para este entonces la había más que dominado, muchas veces menospreciada, pero esta vez muy útil. Ya en la cima pude dar un buen vistazo a la villa, había una cantidad imposible de contar de ninjas, un grupo mayoritario con el uniforme bélico clásico de Sunagakure, el otro grupo, reducido, con atuendo convencional de shinobe de Kirigakure, a pesar de la notoria inferioridad numérica, estos últimos se defendían con uñas y dientes, presentaban lucha y hasta cierto punto pareciera que estuvieran ganando, sin embargo, esto me generaba una creciente sensación de que ese amasijo de ninjas solo era una distracción o quizás un intento de agotar las fuerzas defensoras, para algo mucho mayor y destructivo, esto se veía reforzado cuando me percato de que aquellos focos de gran poder no estaban presente, su líder había retrocedido dejando atrás de si a sus peones, preparados para ser masacrados.

Con eso en mente, me dispuse a idear un accionar, debía apoyar a los de Kiri, sin embargo tendría que economizar mi chakra y al mismo tiempo, con gasto mínimo, arrasar con la mayor cantidad de enemigos lo más rápido posible, antes de que viniera lo peor. Viera como lo viera, necesitaba gastar algo de mis, grandes cabe destacar, reservas de chakra, dejando la duda de lado inicie una secuencia de sellos clásica para los usuarios del elemento fuego, pero en su desarrollo había una variación, esto dejaría de ser una técnica de katon clásica y se convertiría en un sello del clan Uchiha. Una contracción y una instantánea liberación de los músculos de mis piernas me permitieron impulsarme en un salto con gran velocidad, en el proceso inhale tanto oxígeno, el combustible ideal para hacer arder las llamas, como pude. En el punto más alto de mi trayectoria inicie mi ejecución Katon: Gōka Mekkyaku pronuncie, sin exaltarme y con suma calma, quizás la serenidad daba tanto temor como el inminente choque de aquella gigantesca masa de fuego que ahora se abalanzaba contra el suelo repleto de ninjas. Ardiente, poderoso y mortal, adjetivos adecuados para describir a esa inmensa bola de fuego que impactaba en el campo, aquellos desafortunados que fueron sorprendidos por ella serian incinerados y para aquellos que pudieron escapar de la llamarada, un destino peor les aguardaba.


Ketsueki ~ (Sangre)


La zona de impacto, cubierta de llamas y de cuerpos, aquella habilidad no discrimino con nadie, todo quien fue alcanzado sucumbió ante ella, ya sea enemigos o aliados, va más que aliados, a quienes prestaría mi fuerza, puesto que mis verdaderos compañeros no se hallaban en este lugar. Viento, este esquivo elemento favoreció enormente a la propagación, pero aquel aguacero que con impaciencia se hacía presente lo perjudicaba, pero la potencia no hacía más que aumentar gracias a todo el combustible que había a su alrededor, esta noche seria bautizada por el fuego y la sangre. Mi cuerpo por fin llego a tocar tierra, en lo que pareció un instante eterno de trayecto, cuerpos ardientes me rodeaban, la imagen era majestuosa, imponía temor, pero al parecer había gente lo suficientemente tonta o alocada como para enfrentarse al pintor de tal escena. Sin pregunta ni aviso, comenzaron a abalanzarse tontamente hacía su muerte aquellos ninjas de Sunagakure, los de Kiri simplemente ignoraron el hecho, puesto que aún no estaba del todo claro si era enemigo o aliado, lo único que sabían era que había eliminado un gran destacamento de sus invasores.

Uno, el primero, el más rápido o el más tonto, un kunai completamente inofensivo sostenía, quizás intentaba acabar con mi vida con ese instrumento tan anticuado. Vulgar, irreverente e irrespetuoso se abalanzo hacía mí, sus movimientos eran tontos, impulsados por la barbarie y la locura, pero un vistazo a mis rojizos ojos lo detuvo en seco, miedo, temor y terror sintió al encontrarse con la vista de tan conocidos Dojutsus, sin premura pero con velocidad concisa aseste un preciso golpe en la boca de sus estómago, su aire escapo apresurado por la contracción involuntaria de sus músculos, se curvo y se descuidó en ese momento, su anticuada arma seria su verdugo, la tome sin permiso y se la clave utilizando la mano que me quedaba libre, su corazón fue mi objetivo, costo, los huesos que lo protegen su duros, pero una patada sobre el arma metálica sentenciaría al sujeto. El siguiente, más astuto pero igual de patético, un ataque por la espalda con Katana, interesante para ser una rata, un vistazo rápido, ya tenía en mente que haría con este pobre sujeto que osó entablar lucha con migo.

Con pericia esquive el primer ataque, comencé a retroceder mientras hábilmente me deshacía con simple taijutsu de los enemigos que se interponían, pero siempre atento a aquel sujeto que me amenazaba con una hoja tan débil. Una sonrisa, algo imprevisto, la katana hizo impacto, su filo desgarro los ropajes y la piel, penetrando hasta el musculo, logro desestabilizar lo suficiente para que el siguiente impacto fuera en un punto vital. Que estaba sucediente, una angustia y desazón invadió aquel rostro, como era posible que tras a ver dado tal despliegue de habilidad, un simple error lo estuviera pagando con la muerte, algo andaba mal. Pupilas abiertas, ojos sorprendidos, imagen imposible de descifrar, en un instante la apariencia de aquel caído en los brazos de la muerte cambio, su aspecto era totalmente genérico, un ninja más de la marabunda de gentuza que había invadido la villa, como era posible tal error? Todo tenía una explicación claro está, pero escapaba al entendimiento de simples sacos de carne. Un chirrido, muy similar al de los pájaros atemorizados, pero muy distinto contexto, una luz azulada brillo con brío detrás de aquel que empuñaba la katana manchada de la sangre de uno de sus aliados, de pronto, una mano ensangrentada y cubierta de electricidad atravesó su pecho, desgarrándolo y destruyéndolo. Inerte expresión de la muerte, su cuerpo callo como si fuera un saco de papas, detrás de él, Leonard con su mano derecha cubierta de sangre y destellos eléctricos, su rostro sin expresión, salpicado por la sangre de aquel repudiable ser, un leve movimiento de su cabeza y su semblante cambio a uno sumamente sádico, atemorizando al instante a quienes lo vieron. Su suerte se acabó.

Técnicas:
Sharingan 3 Aspas {Pupila Giratoria}; Este es el nivel más alto del Sharingan, desarrollado de forma normal, en base al propio desarrollo de la habilidad del usuario. Como tal, posee y amplifica todas las habilidades de los niveles anteriores, potenciándolas. El usuario puede copiar Ninjutsu, Genjutsu & Taijutsu, ademas de anticiparte a los movimientos del rival a la vez que obtiene la posibilidad de mejorar el resto de sus técnicas, tanto en precisión como en daño. Aparte, podrá manipular la voluntad de las personas de mente débil. Otro punto importante, es que con este dojutsu, se tiene la capacidad de suprimir el chakra de las bestias con cola, controlándolas, aunque esto está más desarrollado en el Mangekyō Sharingan. Máximo se puede mantener activo durante dieciséis turnos. Luego de eso el usuario queda agotado.

Ki Nobori no Shugyō {Práctica de Escalar Árboles} Este es un método de entrenamiento que se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo. El chakra necesario para escalar un árbol es minimo, pero tiene que estar calculado al milímetro.A diferencia de la práctica de caminar sobre el agua, ésta no necesita estar emitiendo chakra constantemente, ya que se canaliza una cantidad de chakra determinada.

Katon: Gōka Mekkyaku {Elemento Fuego: Gran Aniquilación de Fuego}; Es una versión más fuerte y poderosa del Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego, en donde el usuario acumula Chakra en el interior del cuerpo y posteriormente lo convierte en Fuego que es expulsado de la boca en forma de un intenso muro de llamas que cubre un amplio rango de ataque, tanto horizontal como vertical, lo cual lo hace muy difícil de evadir. Se ha demostrado que según el potencial del ninja puede incluso combatir contra decenas de técnicas defensivas, mas por lo general, es una técnica cuyo potencial bélico suele poder contra defensas de su mismo rango, lo que requiere de un esfuerzo mayor al común para detenerlo en un rango similar.

Mugen: Kyōki ni kakō [Ilusión Demoniaca: Descenso a la Locura] Esta es un genjutsu de alto nivel, en el cual el objetivo de la ilusión luego de ver por un corto periodo cualquier parte del cuerpo del ejecutante es bombardeado del chakra de este, el cual entra por sus ojos y se deposita en los receptores de los impulsos nervisioso enviados por los globos oculares. Una vez sucede esto, que no suele tardar más de unos segundos, el afectado pierde la capacidad de identificar visualmente a sus aliados, ya que no puede diferenciarlos del ejecutante de este jutsu. En usuarios de niveles bajos puede provocar que este ataque a sus aliados en un intento de defenderse, sin embargo en niveles iguales o superiores al usuario la habilidad por si sola no produce este efecto, pero si es acompañada por acondicionantes anexos, ya sea alguna ilusion extra o algun condicionante del ambiente, puede que si llegue a conducir al rival hasta el punto que ataque a sus aliados. El rango de la habilidad es bastante corto, por lo que el usuario debe estar en un rango de 3 mts del objetivo a la hora de lanzar el genjutsu, pero una vez que los efectos son producidos el usuario no tiene la necesidad de permancer cerca o en el campo de visión del afectado.

Chidori {Millar de Pájaros} Esta técnica se trata de utilizar la manipulación de la forma del Chakra para hacer que aparezca una masa de Chakra en la mano del usuario y de esa forma agregarle el elemento Rayo, creando un montón de chispas de electricidad que afila la mano, dándole la capacidad de atravesar casi cualquier cosa. En primer lugar se acumula una gran cantidad de Chakra en la mano del usuario para después convertirla en electricidad, la cantidad de Chakra es tan grande que se hace visible. La alta concentración de energía eléctrica produce un sonido que recuerda a muchos cantos de pájaros, de ahí su nombre. Una vez hecho esto la persona se dirige a su blanco con una gran velocidad para poder atacar y dañar a su objetivo. Debido a que esta técnica usa el Raiton para mejorar el ataque y el poder de penetración, causa que su simple contacto ocasione un daño que suele ser mortal, por esta razón es clasificada como una técnica de asesinato inmediato.

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Ichiro el Jue Mar 09, 2017 9:58 am

La cruda era compleja, es cierto, tan cierto como la cantidad de licor que se derramaba en las cobijas de nuestro protagonista en narración, Ichiro. El Shinobi se encontraba en un estado más propio de la incapacidad de pensar, racionar o más comúnmente determinada como inconciencia, antes que el de un estado onírico o un sueño reparador, el Shinobi se había visto enfrascado en una riña de bar al embriagar a un conocido militar de kiri, sin embargo dicha misión personal no se encontraba en el orden de la recreación, ni mucho menos una especie de investigación de los aleros militares, el sujeto estaba sucio, sucio moralmente y Ichiro no dudo en entregar sus servicios a la comunidad de kiri, el sujeto usaba sus redes de contacto para presionar sobre los pequeños mercaderes de escasos recursos para generar un ingreso extra por protección de sí mismo, un par de historias de bar, palabreos y bufeos y una riña que le dejaría recuerdos al sujeto le daban  la certeza a Ichiro que dicha actitud cesaría, al menos si el sujeto era inteligente.

Por lo tanto el dolor de cabeza que se apodero de la mente del joven ninja no solo era complejo, sino horrible, una luz de considerable tono azul y una gran cantidad de energía lumínica inundaron su humilde hogar, las cobijas y la almohada resultaban inútiles en la empresa loable de evitar la intrusión de dicha energía hacia el hogar, mas solo contribuyeron al esparcimiento del alcohol sobre las sabanas del Shinobi  el cual se acerco a la ventana al sentirse húmedo por el alcohol, principalmente para desahogarse, nunca tuvo problemas para dormir en su propia mugre “Ya me aguaron la siesta, debe ser Ryuki y su afición por los fueg…- se interrumpió a medida que su nublada y etílica vista veían camino en lo sensato, sus sentidos comenzaron a ordenarse hasta poder entender que lo que veía al frente suyo no podía ser mas que un ninjutsu, hermoso, sin dudas, pero inquietante, la presencia de tal técnica con tal magnitud de potencia no podía presagiar nada bueno, ni mucho menos esperanzador, el Shinobi giro para ir a buscar sus enseres con urgencia sin embargo la operación se vio interrumpida por su atención siendo dirigida nuevamente a la ventana, un gran sonido había desviado su concentración hacia el elemento que lo conectaba con el mundo real, que carecía de dicho adjetivo en semejante momento, la onda expansiva de la explosión había comenzado el derrumbe de cierto edificios y antes de que el joven shinobi pudiera buscar en sus elementos ropas y armas, vio como una gran estructura de piedra se acercaba con evidente fuerza hacia su hogar, no dudo en lanzarse por la ventana hacia el infierno que se configuraba por lo que antes el tenía entendido su hogar. Se miro con detenimiento para darse cuenta que no contaba con heridas, el pedazo de piedra provenía del derrumbe de estructuras que el fuego propiciaba, la explosión había sido espectacular, sin embargo el fuego avanzaba sobre la zona y tendía a destruir casas como si nada. “La gente maldita sea la gente”, se angustio al saber que este barrio era principalmente de gente esforzada, muchos de ellos shinobis sin conexiones, gente del campo y mercaderes, entre los cuales Ichiro había crecido y se sentía bastante a gusto con su personal lucha. Sin embargo el caos era tal que no pudo detenerse en sentimentalismos baratos, de un salto busco el sitio cerca del hospital general, una pequeña estructura que se situaba en el centro especifico de la aldea, con una altura suficiente como para poder evaluar el panorama general de la situación.


Al salir de su casa comenzó a serpentear con agilidad sobre los techos, agilidad entregada no solo por su conocimiento del lugar, sino también por sus ropajes, el shinobi contaba con sus ropas de dormir nada mas, atuendo que le permitía bastante libertad pero lo dejaba bastante expuesto a posibles ataques enemigos, sin embargo en dicho momento evito la pelea a toda costa, shurikens y kunais se cruzaron en su camino, más la mayor dificultad enfrentada se encontraba en el derrumbe de edificaciones que el consideraba parte fundamental de su camino, la necesidad de esquivar escombros también resultaba un agravante en la dificultad del camino.

Al llegar al punto mas alto del que pudo observar entendió la magnitud de la situación, sabía que esto era a gran escala y podía determinarlo por la cantidad de caos que se estaba produciendo en al menos tres flancos de la ciudad, aunque la batalla parecía especialmente sangrienta por la frontera norte a pesar de que la explosión no se concentrara en dicha muralla sino en el punto sur, donde Ichiro residía “debe ser por la muralla, los desgraciados deben haber colado esa lastimera muralla” se refunfuñaba Ichiro mientras observaba lo beligerante de la situación, un tanto de angustia lo lleno ante tal espectáculo de caos, pero entendio que esto eran maniobras militares “si lo hizo un hombre, entonces otro hombre lo puede entender y por lo tanto, sabotear”, se percato inmediatamente que el ataque, a pesar de haber partido en su distrito y que pareciera afectar directamente al espacio centro-administrativo, no contaba con gran cantidad de tropas en estas áreas, todo lo contrario, los movimientos beligerantes se concentraban principalmente en el espacio norte, este y oeste.

“Antes de cualquier cosa la gente es lo primero” entendía que su inexperiencia y incipientes habilidades resultarían bastante inútiles en un combate de alto poder, y tal calidad de ninjutsus (se observaba aun las columnas de fuego azul, técnicas de control de clima, de viento y fuego de alto poder le hacían llegar a la conclusión que exponía), además la aldea resultaba bastante segmentada en este ataque principalmente por el centro administrativo, plus extra, desde su posición se veía como las fuerzas aliadas comenzaban a retirar a los enemigos rivales, Ichiro se lanzo hacia el centro administrativo para ayudar a la evacuación de la gente, grupos de familias rescataban sus pocos enceres o elementos que valoraban importantes, todas las muestras del progreso (por lo tanto cuestiones suntuarias) se veian devoradas por la vorágine de violencia que se estaba materializando entre la niebla, Ichiro evacuaba un grupo desde el sector este hacia el sur cuando una ráfaga de cuatro shurikens surco el trayecto del Shinobi, el cual se abalanzo frente al enemigo, más por un choque de adrenalina instintivo que  por un ataque medido, durante el trayecto hacia su objetivo, Ichiro recoje un kunai que le permite deshacerse del rival, luego de esquivar un ligero ataque con el brazo derecho “este sujeto…” las pequeñas capacidades físicas y poca experiencia denotada en el manejo del shuriken hicieron tragar saliva a Ichiro, “este sujeto”, al quitar la mascara de reconocimiento Ichiro logro reconocer al sujeto, se trataba de Kuin, un gennin ( a duras penas) que se ganaba la vida haciendo trabajos de poca monta para un grupo de mercenarios, cuestión que no cuadraba con los ropajes que el Shinobi portaba, que Ichiro pudo precisar por primera vez que eran de la arena.

“La mierda que viene aquí huele hasta Konoha” Dijo entre vacilaciones mientras hacia señas a la gente para que continuara su trayecto, encontro una cajetilla de cigarros extendida en el piso, luego de separar aquellos tabacos que se encontraban rotos procedio a buscar fuego, sin embargo un calor bastante intruso le hizo levantar la vista, hacia el norte una gran cantidad de fuego comenzaba a avasallar con prontitud las defensas de la niebla, el Shinobi no pudo evitar el lanzarse sobre el paradigma a toda velocidad, a esa altura la gente podía evitar el peligro con mayor facilidad, la pelea se estaba concentrando demasiado en los tres puntos cardinales “esta técnica, ese grupo de mercenarios… por lo pronto hay que cortar el avance del fuego y RAPIDO!”

Mientras aceleraba por sobre los andamios de las casas de la aldea, el Shinobi efectuaba piruetas para evitar las zonas que estaban destruidas, ya que el trazo del trayecto estaba mas que conocido por el joven Ninja, sin embargo a medida que avanzaba hacia el centro de la ciudad la cantidad de comenzaba a hacerse escasa, cuerpos en el piso y una evidente putrefaccion denotaban lo asqueroso del campo de batalla, sin embargo, el joven Shinobi no se detuvo a pensar en esto, sino que acelero con todas sus fuerzas hacia la puerta norte, donde el calor ya se tornaba insoportable, la magnitud de tal serpiente de fuego que se edificaba sobre la avenida principal alerto de lo peligroso que era el avance de tal tecnica, no solo para sus fuerzas militares sino para la fachada de la aldea, si el fuego continuaba hasta el centro, todo vestigio de grandeza y modernidad desaparecería, cosa que tenia sin cuidado al Shinobi, pero cuya consecuencia colocaba al ninja en tension, no solo seria muchos los civiles que caerian, sino que como en toda guerra la gente pobre pagaria el precio, militarmente hablando tambien le preocupaba al joven ninja, pues al verse vulnerada la integridad de su hogar la facilidad con la que otras aldeas podrían aprovechar un daño mayor de las llamas y por consiguiente debilitamiento de las fuerzas militares y estructurales de la aldea (cuya caida tambien deriva en una caida economica) para finalmente enterrar a su hogar, en otras palabras, el Joven se encontraba en un estado que pocas veces había experimentado,preocupación por su hogar, preocupación por si mismo, por su historia.

Al entrar en radio de las llamas pudo dislumbrar como muchos Shinobi simplemente tomaban rumbo contrario a las llamas para salvaguardar sus vidas -SE PUEDE DETENER AQUI Y AHORA SOMOS LA NIEBLA LA CONCHESUMADRE!-
su voz se oía alterada, como suministrada de emociones que la volvian turbulenta, animal. Una seguidilla de sellos y una gran cantidad de Chakra fueron la forma con la que el Shinobi respaldaba sus palabras, con energía expulso una cantidad de agua grotesca, respaldada por el gran uso de chakra que la urgencia le había impulsado a imprimir, las llamas sin embargo avanzaban, pero varios shinobis siguieron el impetu del joven y motivaron sus fuerzas para la complementacion de la tecnica del joven, aplicando distintos jutsus de naturaleza acuatica para cortar el fuego y su avance, generando un eficiente corta fuego masivo.

Una gran cantidad de humo y vapor llenaron el campo de batalla, el agua volvia a caer del cielo producto de la vuelta de la bruma y la humedad, sin embargo el escenario seguia siendo dantesco, la magnitud de la tecnica y su alcance habian cambiado el rumbo de la batalla, sin embargo, Ichiro no podia evitar recaer en el bajo nivel de sus rivales, habian en ellos gentes de Rin, Sen Y Bill, sujetos de poca monta que reclutaban a cualquiera que se sintiera capaz de blandir un arma por un  par de billetes, ademas de errantes sus bases de operaciones eran las mismas fronteras del pais, por lo que su relacion con el supuesto ataque de suna le parecia poco probable, sin embargo, estas eran capitulaciones que no tenían cabida en el escenario actual, no tenían cabida cuando su nación era transformada en un campo de batalla y el, tenia la responsabilidad de participar...

Tecnicas:

Suiton: Mizurappa {Elemento Agua: Olas Furiosas} Es un jutsu en el cual el usuario concentra una gran cantidad de chakra en su boca que luego expulsa en forma de un potente chorro de agua que forma una catarata de alta presión que arrasa con todo lo que se encuentra a su paso. Los usuarios de la técnica pueden controlar el poder de la técnica ajustando la cantidad de chakra que se expulsa.

Se hizo uso de dos puntos de chakra para darle logica a la gran cantidad de agua expulsada como para impulsar a los ninjas a cooperar

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Re: Asalto a Kiri: Terror al Fuego Azul [Evento Express]

Mensaje por Narrador Rises el Mar Mar 14, 2017 3:45 am



Terror al Fuego Azul
¿Horror? pena y desesperación, bautizada la aldea por el fuego azul era la muerte que en cantidad masiva y aberrante se sumada al delirio de sangre como neutralizador, cual reacción química entre elementos, provocando el inalterable silencio del ahora, no campo de batalla, sino más bien escenario del desastre.  Kiri había sido herida fatalmente, apuñalada a traición en uno de sus costados, desangrada en sus calles, metamorfosis la que sufriera del rojo al negro, lavadas más tarde por el fuego sería inequívoca la señal de necrosis en su sistema, disparado por el fuego, azul el color de la daga empuñada que había perforado su corazón, el de la aldea y sus habitantes, que heredarían  un miedo casi irracional de aquel evento, grabado a fuego en la población, que hubieran de recordarlo durante esa, hasta la siguiente generación y la que viniese luego de ella.

Odio sería en un mundo ya saturado de aquel sentimiento el resultado de aquel evento, desmedido y vicioso el que independiente a la realidad de los acontecimientos sería dirigido a una entera nación, al otro lado del mar entre el desierto, el conocido por su nombre País del Viento.

- Malditos todos.. - rugió atroz el rubio líder espadachín de la niebla, su porte desgarbado aún más raído por el enfrentamiento se mostraba ahora sombrío y ensangrentado – ¡Malditos sean... todos... malditos sean! - dirección Noroeste, situado en una calle subyacente a la principal de la aldea, yacía ahora cubierto por un muro de hielo, formación que momentos atrás al levantarse había atrapado las vidas de camaradas -sin intención- ¿que ahora? sin remedio inertes entre las paredes de su ninjutsu derretido a medias se hacían mas similares a candiles, sosteniendo la tétrica llama azul, consumidos a la mitad sus cuerpos dentro del hielo, ya no enteros, dejando aún así petrificada en algunos la expresión del miedo. Era el cuadro de una muerte tan atroz como la del calor y el frio extremo, juntos, que se elevaría en la mente del rubio como la ceniza que curtía las calles, en forma de hedor, trayendo a consciencia la naturaleza del acontecimiento, donde la sangre vaporizada, la carne consumida y el hueso incinerado se combinaban en un putrefacto aroma que, perfectamente descrito como desesperación, una similar a la que había llevado al rubio a salvar su vida por encima de la del resto, inundaría las calles de la aldea impregnándose en cada cosa durante los siguientes días, semanas, meses.

¿Al otro extremo de la aldea? Ya familiar, la figura del casi-niño animal asechaba desde la esquina de un callejón, plateados sus cabellos movidos por el viento, rota su mascara y manchado su rostro por el rojo y el negro, frente a él moribundo el mercenario de cabellos rosas se arrastraba, dando probablemente sus movimientos finales, dejando tras de sí cual animal herido una franja del liquido vital que se escapaba de su cuerpo manchando sus ennegrecidos vestidos – Tu – una vuelta a la esquina haría falta, entre la dispersión generada en ambos bandos -diezmado el de Suna-, para que el zorro se interpusiese en el duro camino de Axel quien presenciaría la mirada insensible del otro con frustración y dolor contenidos. Habría incluso en esa situación intentado escapar impulsándose con sus brazos hacia un costado, no pensando claro, pues al otro le bastaría con enarcar un paso para impedirle nuevamente el paso. Vidriosos del enojo, los ojos del mercenario se hicieron esquivos al tiempo en que descargaba su enojo contra el piso, él quien lo había deseado todo moriría  por nada, ese era el motivo – Hazlo – sería su excusa, la que alzaría en voz como epíteto de vida. Entonces el sable del pequeño a travesaría su carne, para sorpresa del mercenario, no quitándole la vida ¿al contrario? Atravesando una de sus piernas, consiguiendo reacción alguna al dolor u semejante – No tiene caso – sería su sentencia, el hecho era claro para ambos ahora, el daño que había sido hecho no podía ser reparado. Sollozó en ese momento el de mohicana – Solo acaba con mi vida… por favor – suplicó ¿la respuesta del peliblanco? No compasiva, sino al contrario, fue echárselo al hombro con fuerza que excedía a su tamaño – No – se daría la oportunidad de responder antes de ponerse en marcha, ambos sabían lo que probablemente sucedería ahora.



Varios Días y Kilometros Después

Prófuga la figura, desconocido su paradero y acciones hasta el momento, peliverde el líder de la hierva volvía a su hogar tras varios días ¿de desaparición? ¿u el cumplimiento de su deber? La realidad escapaba de todos a su alrededor, pues aparte de él solo un puñado, u menos que eso, conocían la verdad.

- Señor Ishida – presurosa más aún neutra, una figura le recibía al atravesar el umbral. El sitio no era su oficina, mucho menos su casa u la aldea, al contrario, era la capital oficial del país donde los asuntos diplomático se trataban con diplomacia y libertad de pensamiento, contrario al rígido método shinobi, era de hecho el lugar de donde los de su misma especie, mentirosos, habitaban – ¿Hhmm? - tomado por sorpresa, apenas descendiendo del carruaje que lo había traído desde los atracaderos del País del Rayo hasta el suyo, reconoció el rostro que le hablaba provocando una sonrisa en su expresión – Ah, por supuesto – dijo, encontrándose con un apretón de manos – Ha sido tiempo desde la última vez Señor, mis mejores deseos por su compromiso – el hombre se refería a una boda, acordada entre el de cabellos verdes y cierta dama aristócrata – A usted, y su familia mi señor. Espero podamos reunirnos pronto – con formalidad respondería, provocando una despedida similar del otro ¿más allá de ello sin embargo? Lo que había tenido cabido por un breve momento había sido la entrega de un mensaje, ahora grabado en su mano cual sello que habría de colocar en su oído ipso facto.

“Suna, Kiri, El Baile... junto Kazuma y Tyrell… felicidades, no podría haber salido...” susurró leve en su mano la voz del Uzumaki, Kitsunebi, el Señor Feudal de la Tierra.


Reglas

◘ Con este post Narrador se retira del evento express, queda de cada quien si seguir posteando en él u retirarse. Las consecuencias de este serán narradas posteriormente en crónicas generales y ambientaciones.
◘ Zonas:

• Este (Oibara) [zona del npc Naki] Tsubasa & Ichiro.
• Oeste (Tsuifuku) [zona del npc Hideaki] Nazaki & Takeshi.
• Norte (Jigai) [zona del npc Kensuke] Nanashi & Leonard

◘ El tema es en presente y puede participar en el todo aquel que se encuentre en la aldea de momento, exceptuando a Konoha & Suna por motivos de trama en el foro.
◘ Es posible interactuar con los npc's mencionados, exceptuando a Ishida Sui y Axel Bacquarak. Hablarles, observarles e incluso darse la libertad de dirigir diálogos -en cuanto sea razonable- en cualquier otro caso, acciones desmedidas podrían ameritar represalias.
◘ Finalmente, todas las acciones representadas en la narrativa poseeran incidencia a lo largo del globo, siendo del mismo modo para la historia/ambientación del foro.





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